Municipio:

Pollença

Titularidad:

Pública

Precio:

Gratuito

Horarios:

Abierto permanentemente

Servicios:

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Icono Yacimientos 45 Necròpolis de Cala Sant Vicenç

El conjunto arqueológico está formado por toda una serie de cuevas excavadas en el terreno natural. Estas fueron saqueadas en tiempos inmemoriales y así se constata desde los inicios de su documentación, a finales del siglo XIX. En este primer trabajo documental se catalogaron 15 elementos de este yacimiento arqueológico de Mallorca. Hoy en día sólo quedan 6. El resto han desaparecido por el impacto de las distintas fases de urbanización de la zona.

Para visitar la Necròpolis de la Cala Sant Vicenç, también nombrada Necròpolis de l’A Alzinaret, nos tenemos que desplazar hasta Pollença, y de allá dirigirnos a Cala Sant Vicenç por la carretera MA-220. Una vez llegados al desvío que conduce a la cala, tenemos que cogerlo y pasado poco más de un kilómetro, siguiendo las indicaciones de la Necrópolis de la Alzinaret, encontraremos un desvío que nos conducirá hasta ellas. Se conservan en medio de una zona urbanizada, sobre un pequeño cerro cubierto por un bosque de encinas.

Cómo ya apuntábamos, la información que se tiene es exigua y el hecho que sean o no de entierro se deduce de paralelismos establecidos con otros yacimientos, que por tipología, se ubican en la Edad del Bronce.

Si observamos las cuevas artificiales o hipogeos, podemos ver que hay dos conjuntos en este yacimiento arqueológico de Mallorca:

  • Las cuevas funerarias. Hay cuatro cuevas de este tipo en este yacimiento arqueológico de Mallorca, todas ellas con rasgos propios, y a diferencia de las de vivienda, en estas, en su mayor parte se accede por un pequeño agujero que nos conduce en un espacio alargado, que supera los diez metros de longitud. En cuanto a la primera cueva encontraremos la roca recortada, donde se intuye un espacio a modo de antecámara. Una vez dentro encontramos un largo espacio que acaba ensanchándose y redondeándose en el extremo posterior. El segundo hipogeo, muy próximo al primero se caracteriza por tener un acceso cuadrangular de pequeñas dimensiones, el cual da acceso a una primera sala, de dimensiones reducidas que parece ser la antesala de la cámara principal. Apenas accedemos a esta, podemos observar unas hornacinas a ambos lados de la cámara, donde, posiblemente se depositaron elementos relacionados con los rituales de la muerte. También hay que destacar dos bancos alargados excavados a los laterales de la cueva y la sobre excavación del suelo, como también sucede en el primer hipogeo. En los laterales de las paredes también podemos observar una serie de agujeros, que nos hacen pensar en la posibilidad de que se construyera una estructura aérea. Por lo tanto podríamos pensar en dos niveles de deposición de los difuntos. El tercero de los hipogeos es de características parecidas al segundo, pero no tiene los bancos y por el contrario sólo tiene una hornacina, pero se repite la sobre excavación del suelo y los agujeros a los laterales de las paredes. El último de los hipogeos incorpora 4 hornacinas, tres de las cuales están en el extremo posterior de la cámara y la cuarta muy cercana, al lado derecho de la misma.
  • Las cuevas de vivienda: De este tipo de cuevas hay dos. Se encuentran en el extremo más oriental del conjunto arqueológico. Estas tienen una morfología que tiende a la circularidad. Se caracterizan para tener una gran apertura, que da acceso al espacio. Esta morfología recuerda a los abrigos naturales que han servido de refugio para muchos grupos humanos a lo largo del tiempo. Una vez adentro podemos observar un conjunto de banquetas de piedra y un agujero en el techo, a modo de chimenea.

Por lo tanto podemos ver que las viviendas de los vivos y las de los muertos, están separadas, pero muy cercanas en el espacio, produciéndose una convivencia natural entre pasado y presente, entre la vida y la muerte.