Municipio:

Santa Margalida

Titularidad:

Pública

Precio:

Gratuito

Horarios:

Abierto permanentemente

Telf:

971 18 53 63 (de la Finca Pública de Son Real)

Web:

Visite el sitio web

Otros enlaces:

Wikipedia
Secció d'Arqueologia
Diario de Mallorca

Servicios:

information panels

Icono Yacimientos 45 Necròpolis de Son Real

La Necrópolis de Son Real está a pie de mar, a unos 2 km al sudeste de Can Picafort, Santa Margalida. A este yacimiento en Mallorca podemos llegar desde dos puntos:

  • Desde la urbanización de Son Bauló (Can Picafort), donde podemos aparcar nuestro vehículo. Desde allí podremos disfrutar de un magnífico paseo en dirección a Son Sierra de Marina, de no más de media hora, hasta llegar al yacimiento.
  • Desde la finca de Son Real, donde hay el centro de interpretación de la finca pública. Se accede desde la carretera MA-12, pasados 2,5 km kilómetros después de la última rotonda de Can Picafort, en dirección a Artà. Desde allí podremos disfrutar de una agradable excursión en bicicleta o andando hasta llegar a la necrópolis.

Una vez ahí disfrutaremos de un entorno natural excepcional, formado por dunas fijadas por pinares y sabinas. El cementerio ocupa una área de unos 1000 m2, donde se han documentado alrededor de 130 tumbas y más de 400 entierros. Las sepulturas son acariciadas por el mar.

Si andamos hacia la punta donde se asienta la necrópolis veremos varios recortes en la roca: es todo lo que resta de las tumbas que ocuparon en su tiempo una área más extensa y que el mar ha borrado.

Esta necrópolis es única en Mallorca y del Mediterráneo occidental. Muchas de las tumbas reproducen navetas y talayotes, en miniatura, sean de planta redonda o cuadrada. Las construcciones de este yacimiento arqueológico en Mallorca acogieron los primeros muertos, a partir del siglo VII antes de nuestra era (a.n.e.), apenas a las postrimerías del Periodo talayótico. Su último uso se produjo hacia el siglo II a.n.e, momento en que los entierros se hacen en sepulturas más modestas de planta rectangular, concentradas en el sector sudeste.

Casi todas las tumbas contienen inhumaciones, pero a lo largo de la última fase del Periodo Balear también se documentan restos de cremaciones, demostrando que a lo largo del tiempo se adoptaron varios ritos de entierro y se construyeron varios tipos de sepulturas.

En las sepulturas se depositaron, objetos de metal, hueso, vidrio o cerámica. Hay que destacar la presencia de armamento y de posibles instrumentos musicales, así como restos alimentarios de banquetes funerarios. Este hecho hace pensar que los rituales de entierro contribuían a vertebrar la comunidad de los vivos, conectándola con sus antepasados.

Debido a la singularidad de las tumbas, y de los objetos de valor que contenían hay que pensar que fueron destinadas a las élites locales. Dirigentes, que posiblemente pertenecían a la comunidad o comunidades cercanas al cementerio. En la zona podemos encontrar poblados de los periodos citados, tanto alrededor de las actuales casas de posesión de Son Real, como la entrada de Son Serra de Marina (Talayote de la Cova de sa Nineta).

Son Real fue sin duda un espacio especial, mágico, destinado a los escogidos, que generación tras generación estuvieran enterrados con la esperanza de iniciar una nueva vida. Una nueva vida más allá de lo que veían sus ojos, más allá de su mundo y del mar, ante la cual la necrópolis todavía resiste el paso del tiempo.