Municipio:

Artà

Titularidad:

Pública

Precio:

Individual: 2€
Descuentos: 50% para grupos de más de 10 personas
Gratuito para menores de 12 años y para las persones que obtengan la tarjeta turística ArtàCARD (incluye la visita a SesPaïsses, Museu Regional i Església Parroquial)

Horarios:

Invierno: lunes a sábado: de 10h a 14h (noviembre – marzo)

Verano: lunes a sábado: de 10 a 17h (Abril – Octubre)

Cerrado: domingos y festivos

Telf:

619 07 00 10 (en horarios de visita).

E-mail:

email

Web:

Visite el sitio web

Otros enlaces:

Proyecto ses Païsses
ArqueoInsula
Wikipedia

Servicios:

Recepción
Toiletes
information panels
Visitas guiadas
Family friends

Icono Yacimientos 45 Ses Païsses

El yacimiento arqueológico en Mallorca de Ses Païsses se encuentra en el municipio de Artà. podemos acceder desde la carretera MA-15, que atraviesa la localidad en dirección a Capdepera. Lo encontraremos fácilmente, puesto que está perfectamente indicado. Al llegar hay una área de bienvenida, con una zona de aparcamiento y un espacio de picnic, bajo la sombra de unas magníficas encinas. En él recibiremos las explicaciones pertinentes para iniciar nuestro recorrido, por la prehistoria y la antigüedad de la zona.

Se accede por la magnífica puerta de la muralla de Ses Païsses. Esta es una de las tres puertas que tenía la muralla, levantada en el Periodo Balear, a principios del VI antes de la nuestra era (a.n.e)

Cómo si accediéramos a un túnel del tiempo traspasaremos el umbral que nos conducirá por un camino bordeado por encinas y acebuches, árboles que conformaron el paisaje insular, a lo largo de milenios. De los acebuches, generación detrás generación sus habitantes obtuvieron madera. La madera sirvió para construir las bigas de las casas y talayotes, como combustible, o como materia primera para elaborar enseres de cocina u otros objetos, que formarían parte de la cotidianidad de los antiguos pobladores, y que no se han podido conservar. El fruto de las encinas, posiblemente sirviera para alimentar las guardas de cerdo, por eso nunca fueron taladas.

El camino nos conducirá hasta el centro del poblado donde hay un turriforme central construido en el año 1150 a.n.e., al que se asocian otras edificaciones. Este fue fruto de un periodo de cambios, producidos a finales del segundo milenio a.n.e. En aquellos tiempos se sucedieron una serie de transformaciones sociales, donde los pequeños poblados de navetas, formados por unas pocas familias, empezaban a adoptar nuevas formas organizativas, alrededor de lo que conocemos como talayotes. Estos, son torres de piedra de carácter comunal, y la torre de Ses Païsses fue una de las primeras a levantarse.

Una vez llegados al edificio central de este yacimiento arqueológico de Mallorca, podremos disfrutar de una magnífica vista del área excavada, donde hay casas y edificios comunitarios, con diferentes fases de ocupación, desde el Periodo talayótico hasta el Periodo romano. De estas construcciones hay que destacar una sala hipóstila, un edificio de los llamados santuarios y un magnífico edificio ciclópeo, del Periodo balear.

La muralla y los hallazgos de diferentes elementos de combate, como un casco y una espada, hacen pensar en el Periodo balear, comprendido entre los siglos VI e II a.n.e., fue un ciclo histórico convulso, donde el hondero sería una figura capital y representativa de este momento de tensiones, con unos fuertes vínculos con el mundo púnico.

El poblado fue remodelándose y transformándose al ritmo que marcó la geopolítica del Mediterráneo Occidental, como sucede en otros documentados en la isla donde el Imperio Romano dictaba el ritmo del tiempo.

A finales del siglo I de nuestra era el poblado se fue abandonando para pasar a ser frecuentado en periodos posteriores, como el islámico, hasta la llegada de los equipos de arqueología. Estos, preocupados por saber como vivieron los antiguos pobladores, realizan campañas de excavación año tras año en este yacimiento en Mallorca. De este modo, los visitantes y los habitantes de la isla podemos aprender un poco nuestro rico pasado, el cual fue modelando, siglo a siglo, una isla, que sin ellos no sería la misma.