Municipio:

Montuïri

Titularidad:

Pública

Precio:

Gratuito

Horarios:

Abierto permanentemente.
Se pueden concertar visitas.

Telf:

971 64 41 69

E-mail:

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Visitas guiadas

Icono Yacimientos 45 Son Fornés

Si queremos conocer mil años de prehistoria en Mallorca, es obligado visitar el Jaciment Arqueològic de Son Fornés, situado en el Pla de Mallorca, en la localidad de Montuïri.

Viendo de Palma, por la carretera MA-15, nos desviaremos a la altura de Montuïri y seguiremos las indicaciones que nos llevarán a este yacimiento en Mallorca, por la carretera PM-320.

Una vez ahí nos toparemos con un magnífico yacimiento rodeado de campos de cereales y olivos, dos tipos de cultivos muy mediterráneos.

El talayote 1, uno de los más grandes de Mallorca, da la bienvenida a uno de los poblados más representativos del periodo talayótico. Este poblado se fundó alrededor del siglo X antes de nuestra era (a.n.e), por una comunidad de ganaderos y pequeños labradores, que se alimentaban de lo que cultivaban, de sus rebaños y de las plantas y frutos recolectados.

Se trataba de una sociedad igualitaria, que centraba su vida alrededor de los talayotes, edificios comunales, de los que en Son Fornés podemos encontrar 3: un gran matadero, un centro ceremonial y un tercero del cual se desconoce su uso original.

No sabemos los motivos por los cuales las poblaciones talayóticas desaparecieron, para dar paso a las sociedades baleares, pero el hecho es que hacia el año 500 a.n.e todos los yacimientos, que hasta ahora se han podido excavar, evidencian unos fuertes incendios que provocaron su destrucción.

Por este tiempo surge desde este yacimiento arqueológico en Mallorca, Son Fornés, surge un nuevo pueblo, encima de los escombros de las antiguas casas talayóticas. Las grandes torres de piedra son abandonadas y la vida comunal se vertebró alrededor de los llamados santuarios, edificios con forma de herradura. Alrededor de ellos se empieza a configurar una trama de callejones y pequeños obradores, que acabará conformando el primer entramado urbanístico de la isla. En este pequeño pueblo de interior llegaron todo tipo de materiales de fuera de la isla, preferentemente procedentes de la órbita de Ibiza y de Cartago, como era el vino, vasos para consumirlo o joyas. Con este cambio también llegaron las desigualdades sociales, que tienen su máximo exponente en el hondero, guerrero mercenario asociado a las clases dirigentes.

A finales del milenio, y poco antes de la llegada de los romanos a la isla, Son Fornés se volvió a transformar y remodelar. El antiguo barrio de obradores se reestructuró y con estos cambios urbanos se produjeron cambios en los restos materiales. Si hasta medios del siglo II a.n.e el principal proveedor de mercancías foráneas era Ibiza, ahora lo será Roma, las mercancías de la cual también llegaron a este pueblo de interior. Mercancías como el vino o la vajilla asociada a su consumo, procedente de la Campania, al sur del actual Italia.

Desde medios del s. I, y hasta principios del siglo II de nuestra era, Son Fornés se empezó a abandonar de forma ordenada. Los motivos los desconocemos, pero posiblemente fue en favor de otros núcleos más importantes de la isla, como Pol·lèntia o Palma, las dos grandes urbes del momento.

Más tarde se han documentado recipientes cerámicos del periodo Bizantino e Islámico, pero en ningún caso restos de casas que indiquen la existencia de poblados de estos periodos en este yacimiento arqueológico en Mallorca.